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Calma5 de noviembre de 2026 · 4 min

Cannabidiol y sueño: dos ensayos ciegos que cuentan cosas distintas

En el ensayo piloto de 2024 con 30 personas, el principal resultado del sueño no difirió entre cannabidiol y placebo. En el ensayo cruzado de 2025 con 125 personas, eluntutricidio con terpenos-crudo-calló -- el efecto medido fue de 1,3 puntos porcentuales más de sueño lento y REM por noche, y nada más.

Una cama con sábanas de lino claro y una taza de agua sobre la mesilla, con luz de la mañana

Dos equipos, dos lecturas del mismo tema: una sin efecto sobre el sueño principal, y otra con un efecto de 1,3 puntos.

Respuesta cortaEl ensayo piloto de 2024 (15 personas frente a 15 con placebo) dio 150 miligramos de cannabidiol por noche y no encontró diferencias entre tratamientos en la gravedad del insomnio, la latencia subjetiva de sueño, la eficiencia del sueño ni el despertar tras el inicio del sueño, con todos los valores por encima del umbral habitual de significación. En el grupo de cannabidiol hubo mayor bienestar y, tras dos semanas, una eficiencia objetiva del sueño superior al placebo. El ensayo cruzado de 2025, con 125 personas con insomnio, usó 300 miligramos de cannabidiol más ocho terpenos en diseño cruzado de doble ciego: el resultado primario, porcentaje de tiempo en sueño lento más REM, subió de media 1,3 puntos porcentuales frente a placebo, con intervalo de confianza del 0,1 al 2,5 %. El tiempo total de sueño, la frecuencia cardiaca y la variabilidad de la frecuencia cardiaca no cambiaron.

Hay una frase que se repite en las páginas de salud sobre el cannabidiol: «ayuda a dormir». La realidad de los ensayos ciegos es más exacta y más incómoda: uno de los dos ensayos más recientes no encontró diferencia en los resultados del sueño, y el otro encontró un efecto de 1,3 puntos porcentuales en una medida muy concreta. Ninguno de los dos midió «dormir mejor» en el sentido en que lo entiende quien tiene insomnio.

El ensayo de 2024: el principal resultado, sin diferencia

El estudio piloto de 2024 fue un ensayo controlado por placebo aleatorizado, con diseño en paralelo, una semana de introducción con placebo a simple ciego y una fase aleatorizada a doble ciego de dos semanas. 30 participantes, 15 con cannabidiol y 15 con placebo, tomando el producto por vía sublingual 60 minutos antes de acostarse cada noche. El sueño se midió con actividad de muñeca y diarios de sueño; la calidad del sueño, el esfuerzo para dormir y el bienestar, semanalmente, a lo largo de cuatro visitas en laboratorio.

El resultado principal, textual:

la gravedad del insomnio, la latencia de sueño autoinformada, la eficiencia del sueño y el despertar tras el inicio del sueño no difirieron entre tratamientos a lo largo del ensayo, todos los valores por encima de 0,05.

Es decir: nada cambió de forma significativa en las cuatro medidas que defines el problema. Lo que sí apareció, en el grupo de cannabidiol: puntuaciones de bienestar mayores durante todo el ensayo (diferencia media al final de 2,60, error estándar 1,20), puntuaciones de comportamiento tras el despertar transitoriamente elevadas tras una semana (diferencia media 3,93, error estándar 1,53) y una eficiencia objetiva del sueño superior después de dos semanas (diferencia media 6,85, error estándar 2,95), todo por debajo de 0,05.

Los autores resumieron: la suplementación nocturna de 150 miligramos de cannabidiol fue similar a placebo en la mayoría de los resultados del sueño, manteniendo un mayor bienestar, lo que sugiere efectos psicológicos más prominentes. Es un estudio con treinta personas; es un piloto, y eso hay que decirlo antes de todo lo demás.

El ensayo de 2025: un efecto pequeño y muy concreto

El segundo trabajo es de otro equipo y de otro tamaño: 125 personas con insomnio, diseño cruzado, doble ciego, controlado por placebo, con 300 miligramos de cannabidiol más 1 miligramo de cada uno de ocho terpenos (linalool, mirceno, fitol, limoneno, alfa-terpineno, alfa-terpineol, alfa-pineno y beta-cariofileno), al menos cuatro días por semana durante cuatro semanas. El producto no contenía tetrahidrocannabinol.

El resultado primario era uno solo: el porcentaje de tiempo en suelo de ondas lentas más REM. El efecto medio sobre placebo: 1,3 puntos porcentuales, error estándar 0,60, intervalo de confianza del 95 % del 0,1 al 2,5 %.

Más robusto en dos subgrupos: quienes tenían poco sueño de ondas lentas más REM de base, y quienes dormían de día. En participantes seleccionados, el aumento promedió hasta 48 minutos por noche en cuatro semanas.

Y el resto: sin efecto sobre el tiempo total de sueño, la frecuencia cardiaca en reposo o su variabilidad, y sin eventos adversos comunicados.

Lo que esto no muestra

  • Ninguno de los dos ensayos midió la latencia de sueño como resultado principal con un resultado positivo. El de 2024 la midió y no la movió. En el de 2025, el tiempo total de sueño tampoco cambió.
  • El ensayo de 2024 es un piloto de treinta personas, con un error estándar de casi cuatro puntos en algunas medidas: sirve para generar hipótesis, no para cerrar el debate.
  • El efecto de 2025 es de 1,3 puntos porcentuales por noche. Su borde inferior del intervalo de confianza roza el cero, y el intervalo es pequeño, no una diferencia de horas.
  • Los 48 minutos son un promedio de participantes seleccionados, no un resultado del grupo entero: el grupo entero promedia 1,3 puntos.
  • La fórmula del 2025 no era cannabidiol solo, sino cannabidiol más ocho terpenos. No es posible atribuir el efecto a uno de los dos componentes.
  • Ninguno de los dos ensayos dura más de cuatro semanas. No hay datos de dependencia, de tolerancia ni de seguridad a largo plazo en ninguna de las dos publicaciones.
  • No se comparan con ninguna otra intervención para el insomnio, ni con la terapia cognitivo-conductual, que es la referencia en las guías.

La frase honesta

Dos equipos, dos lecturas y una conclusión que no cabe en un eslogan: el cannabidiol no ha demostrado mover las cuatro medidas que definen el insomnio en un ensayo a doble ciego de treinta personas, y en uno de 125 ha movido 1,3 puntos de sueño profundo en una medida concreta, sin tocar el tiempo total de sueño. Si alguien te promete «dormir como un bebé», esa frase no viene de estos ensayos.

De dónde salen los datos

  1. J Clin Sleep Med 2024 — Cannabidiol for moderate-severe insomnia: a randomized controlled pilot trial of 150 mg of nightly dosing (PMID 38174873, ensayo controlado por placebo aleatorizado con diseño en paralelo y una semana de introduction con placebo a simple ciego seguida de una fase aleatorizada a doble ciego de dos semanas, con 30 participantes, 15 en cannabidiol y 15 en placebo, que consumían el tratamiento asignado por vía sublingual 60 minutos antes de acostarse cada noche, y con la actividad de muñeca y los diarios de sueño midiendo el sueño diario, y la calidad del sueño, el esfuerzo para dormir y el bienestar medidos semanalmente a lo largo de 4 visitas en laboratorio ; la gravedad del insomnio, la latencia de sueño autoinformada, la eficiencia del sueño y el despertar tras el inicio del sueño no difirieron entre tratamientos a lo largo del ensayo, con todos los valores por encima de 0,05 ; en comparación con placebo, el grupo de cannabidiol informó puntuaciones de bienestar mayores durante todo el ensayo, con una diferencia media al final de 2,60 y error estándar de 1,20, puntuaciones de comportamiento tras el despertar transitoriamente elevadas después de una semana de tratamiento, con diferencia media de 3,93 y error estándar de 1,53, y una eficiencia objetiva del sueño superior después de dos semanas de tratamiento, con diferencia media de 6,85 y error estándar de 2,95, todo con valores por debajo de 0,05 ; no se observaron otros efectos significativos de tratamiento ; la suplementación nocturna de 150 miligramos de cannabidiol fue similar a placebo en cuanto a la mayoría de los resultados del sueño, manteniendo un mayor bienestar, lo que sugiere efectos psicológicos más prominentes)
  2. J Clin Sleep Med 2025 — Effects of a cannabidiol/terpene formulation on sleep in individuals with insomnia: a double-blind, placebo-controlled, randomized, crossover study (PMID 39167421, en este ensayo clínico aleatorizado, de doble ciego y controlado por placebo, 125 personas con insomnio recibieron por vía oral 300 miligramos de cannabidiol y 1 miligramo de cada uno de los terpenos linalool, mirceno, fitol, limoneno, alfa-terpineno, alfa-terpineol, alfa-pineno y beta-cariofileno durante al menos 4 días por semana a lo largo de 4 semanas usando un diseño cruzado, y el medicamento del estudio no contenía delta-9-tetrahidrocannabinol ; la medida de resultado primario fue el porcentaje de tiempo que los participantes dedicaron a la combinación de las etapas de sueño de ondas lentas y de movimiento ocular rápido, medido con un dispositivo de seguimiento del sueño muñeca ; este régimen deannabidiol y terpenos aumentó marginalmente el porcentaje medio nocturno de tiempo dedicado a sueño de ondas lentas más REM en comparación con placebo, con una media de 1,3 por ciento y error estándar de 0,60 por ciento, intervalo de confianza del 95 por ciento de 0,1 a 2,5 por ciento y valor de 0,03 ; hubo aumentos más robusto en los participantes con bajo sueño de ondas lentas más REM de base, así como en quienes dormían durante el día ; en participantes seleccionados, el aumento en sueño de ondas lentas más REM promedió hasta 48 minutos por noche a lo largo de un periodo de tratamiento de 4 semanas ; este tratamiento no tuvo efecto sobre el tiempo total de sueño, la frecuencia cardiaca en reposo ni la variabilidad de la frecuencia cardiaca, y no se comunicaron eventos adversos ; el estudio se registró en ClinicalTrials.gov con el número NCT05233761)

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