Hay una frase que aparece casi siempre igual: toma oxitocina y se te pasa la
ansiedad. El detalle peligroso de esa frase no es la cantidad que se cita, es
otra cosa: la oxitocina es una hormona aprobada, con indicaciones
obstétricas reales. Que un compuesto tenga usos médicos reales no dice
nada sobre lo que hace cuando se administra por la nariz a una persona que está
bien.
Para el contexto de la molécula en una sola página, peptheon.eu tiene una ficha
de investigación:
la oxitocina, la hormona aprobada.
Lo que dice la revisión con más gente
La revisión más grande sobre cognición social es también la más incómoda para
la promesa. Del metaanálisis de 2018 sobre diecisiete ensayos aleatorizados con
466 personas con trastornos del neurodesarrollo sale esto:
- Reconocimiento de emociones: g = 0,08. Ningún efecto.
- Empatía: g = 0,49. Efecto moderado, pero no significativo.
- Teoría de la mente: g = 0,21. Efecto pequeño y significativo.
Tres resultados: el más grande no llegó al umbral de significación y el que
llegó es el más pequeño de los tres. El análisis por moderadores añade que el
efecto no estaba moderado por el diagnóstico, ni por la edad de los
participantes, ni por la cantidad ni la frecuencia de administración. Los
autores concluyen que la promesa de la oxitocina debe considerarse tentativa.
En personas sanas: depende del contexto
El metaanálisis de 2021 sobre conducta cooperativa es más generoso, y merece su
lectura completa: 41 estudios con 3 269 participantes, tres hormonas
comparadas.
- Oxitocina intranasal: tamaño de efecto positivo moderado.
- Vasopresina intranasal: tamaño de efecto negativo grande.
- Testosterona: sin efectos significativos.
La misma molécula que se vende como calmante aparece en la misma tabla con el
signo cambiado según la tarea. Los autores añaden que la oxitocina fue eficaz
en una situación de endogrupo y en las elecciones iniciales, lo cual apunta
a un efecto muy dependiente del momento.
El problema que casi no se menciona: la medición
Esta es la parte que la mayoría de los textos sobre oxitocina no cuenta. En
investigación, la oxitocina periférica, la de la sangre y la saliva, se usa
como si fuera un reflejo de la central, la del cerebro. Una revisión
sistemática con registro previo de 2017 preguntó exactamente eso, con 17
estudios y 516 participantes:
- Asociación global entre central y periférica: r = 0,29, intervalo de
confianza del 95 por ciento de 0,14 a 0,42.
- En condiciones basales: r = 0,08, sin significación (p = 0,31).
- Tras administración intranasal: r = 0,66.
- Tras estrés inducido: r = 0,49.
La asociación existe, pero está moderada por el contexto (p = 0,003 en el
estadístico de heterocogeneidad) y desaparece justo en el escenario en el que
suele medirse. La conclusión de los autores es literal: usar los niveles
periféricos para aproximar los centrales en condiciones basales no está
respaldado.
Lo que estos datos no muestran
- Ningún metaanálisis de los tres mide ansiedad en personas sanas. Los tres
estudian cognición social o conducta cooperativa. La ansiedad no aparece.
- No hay comparación entre administrar oxitocina y no hacer nada en el día
a día de una persona sin trastornos del neurodesarrollo: no está en estos
documentos.
- La correlación entre central y periférica no establece causalidad, y los
propios autores la presentan como una limitación del método habitual.
- Los tamaños de efecto son pequeños o moderados, y la revisión de 2018
califica la literatura de inconsistente entre estudios.
- Nada de esto toca la oxitocina durante el parto, que es otro contexto:
ahí no es una persona sana buscando relajarse.
En una frase
La oxitocina es una hormona con usos reales y aprobados; como sustituto de la
calma, la evidencia disponible es débil, dependiente del contexto y, en la
parte de la medición, autoflagelante.